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Posted on 0:28 by A. J. Luis and filed under , ,

[ADVERTENCIA]: Este uno de esos Post en los que escribo única y exclusivamente por placer propio, ya que, según yo, a veces es bueno escribir para perpetuar las ideas.miraflores

Ayer fue un día de total reflexión por parte mía. Desde que empezó, no hubo más que aburrimiento en cada minuto que transcurría.

Dieron las 3 de la tarde y hasta el almuerzo fue aburrido. Tuve que comer solo, ya que mis hermanos estaban estudiando y mis viejos trabajando. Entré al Messenger para ver quienes estaban conectados, pero nadie tenía tiempo o interés en salir por ahí a des-aburrir mi día.

En fin, no los quiero aburrir con lo aburrido que estuvo, pero, aquí viene lo interesante.

Decidí montar bicicleta a eso de las 6:00 PM. Luego de unos arduos 20 minutos de desesperación al tratar de sacar mi oxidada bicicleta del “garaje” sin dañar o botar nada.

Mientras montaba, encontré, en las calles de Lima, el lugar perfecto para pensar. Decidí escuchar música con solo un oído, ya que con los dos me volvía sordo y algún carro me atropellaría en este Perú ausente de ciclovias.

Al llegar a la playa, por el malecón que se encuentra al final de Salaverry, observe por unos segundos a algunos estudiantes de secundaria jugar en el parque a la botella borracha o ese tipo de juegos, lo que me dio un poco de nostalgia sobre aquellas épocas en las que vivía sin preocuparme por la universidad o por el desarrollo de mi persona profesionalmente.

DSC_2013En mi ruta de regreso, por algún motivo, nublé completamente mi mente y maneje casi en automático, lo cual me llevo a cruzar un rojo y ser atropellado por un carro. ¿QUÉ?

Así es, si lograste leer todo lo anterior, siéntete digno de continuar leyendo. 

Un negro auto con lunas polarizadas golpeo mi bicicleta logrando que el piloto automático de mi cuerpo se activara, después de haber estado ensayando este tipo de situaciones por bastante tiempo, haciéndome saltar de la bicicleta cayendo a un pequeño “parque” con grass el cual amortiguo mi caída, logrando sobrevivir a esta ex-tragedia. [ok si lo se, no me atropello]

Al desactivarse el piloto automático, volví a ser consiente de la situación e intente identificar al carro que me agredió, pero luego de unos segundos entendí que el auto había dado a la fuga (maldito…) Como no había nadie cerca que hubiera presenciado lo ocurrido, tuve que pararme solo y tomar mi bicicleta que había terminado a unos metros de mi e intentar continuar con mi regreso a casa.

A los pocos segundos de tomar la bicicleta, note que no tenía ninguna herida, solo un poco de césped en el polo. Lo cual me hizo meditar lo siguiente:

Y que si ese auto en realidad me atropelló y por alguna razón divina se reseteo el momento y me permitió vivir un rato más, entonces la pregunta sería: ¿Cuánto más? Pensé: ¿Un día? ¿Una semana? ¿Un mes? Tal vez unas horas… Todo este extraño raciocinio me llevo a repensar mi perspectiva de la vida y especialmente, el modo en que la había estado desarrollando hasta ahora.

Si paso mi vida buscando la manera de hacerla menos aburrida, tal vez muera y continúe con la búsqueda sin algún resultado favorable. Entonces, la única manera de hacer la vida más productiva, es decir, “Digna de vivirla otra vez” es simplemente vivirla:

Imagina que en cualquier momento, quieras o no, vas a morir. Así que, lo mejor para no arrepentirte luego sería disfrutar al máximo cada momento que tengas, por más aburrido que sea, para que cuando mueras, no ruegues por volver a vivir aunque sea aquel aburrido momento a solas en tu casa.

En fin, todo eso lo habré pensado en unos… 5 o 7 segundos supongo jeje, pero todo eso me hizo dar cuenta de que tengo que vivir más. Ya tengo 20 años y no he hecho ni la mitad de las cosas que tenía pensado hacer al terminar la secundaria. Bueno, nunca es tarde para comenzar. Espero no ser demasiado joven para pensar de esta manera, mejor ahora, que cuanto tenga 30.

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